La televisión en la era panista

Sin ningún afán de hacer proselitismo, de quejarme de los resultados electorales o de marcar una postura política, me parece indispensable hacer una reflexión a una semana de que el PRI regrese nuevamente al poder después de doce años de “alternancia” desde una trinchera que fue indispensable para que las cosas pasaran o dejaran de pasar, y esta es la trinchera de la televisión.

El gobierno panista tuvo muchas fallas, algunas menores y otras que resultaron
imperdonables, para prueba el hecho de que ahora son una fuerza política minoritaria en el país pero sería injusto no hacer mención de lo que significaron estos doce años en lo que vimos en nuestras pantallas.

No sé si se acuerdan, pero antes, en las elecciones, la gente que tenía televisión por cable ese día misteriosamente dejaba de recibir la señal de canales de noticias que se realizaran fuera de México, como Univisión, CNN, o Fox News y sobre éstos aparecía un cintillo en el que decía que todo regresaría a la normalidad al día siguiente, pero específicamente en ese momento, la señal no podía ser transmitida, obviamente esto también pasaba antes de los tiempos de internet, pues ahora resultaría el esfuerzo más inútil intentar bloquear un canal para frenar información pero, hace menos de 20 años así se manejaban las cosas.

La televisión cambió durante estos doce años, no quiero decir que la censura haya desaparecido pero daba la impresión de que éramos un poco más libres que antes, algunos canales no dejaron su papel de ser prácticamente los voceros del estado, sin embargo surgieron otros que cumplieron a la perfección la labor de vigilar y denunciar lo que pasaba; por ejemplo, en el segundo período del gobierno panista, vimos en televisión cosas que creo que nunca pensamos que veríamos de nuestro país, los noticieros sin ningún empacho transmitían imágenes de decapitados, cuerpos calcinados y mantas llenas de amenazas que al leerlas podrían ser incluso más violentas que las propias imágenes.

Se nos saturó de esto como parte de nuestra realidad hasta que llegó un momento en el que aparentemente por la fuerza de la costumbre, a la gente le dejó de importar, después, los canales de televisión firmaron un acuerdo de qué es lo que transmitirían y qué no y a partir de ahí, al no ser los decapitados un tema que pudiera ser expuesto, dejó de pasar en tele más no de suceder en la vida real.

Durante estos doce años de gobiernos vimos parodias televisivas que antes hubieran sido inimaginables. ¿Se acuerdan de “El privilegio de mandar”? ¿De la imitación de Raquel Pankowski de Martha Sahagún? (aunque, como bien anota Ulises Blanco, durante el último periodo electoral este programa no se realizó por petición expresa del Gobierno Federal) ¿De la constante transmisión de la llamada telefónica de Vicente Fox a Fidel Castro o del famoso “¿Y yo por qué?”.

Entre estos momentos, cómo olvidar las elecciones de 2006 en las que Luis Carlos Ugalde del IFE un domingo a las 11:00 pm apareció en pantalla para decir que no era posible determinar un ganador y que esperaríamos hasta el siguiente miércoles para poder definirlo, mientras que un cintillo que pasaba de forma permanente por la pantalla nos daba porcentajes de votos que mientras dormíamos cambiaba de puntos sospechosamente y, en el mismo tenor, imposible olvidar la toma de protesta de Felipe Calderón en medio de empujones, gritos y protestas siendo esta una estampa de lo que se iría gestando en los próximos seis años.

Sumado a esto, imposible borrar de la memoria colectiva la imagen de Felipe Calderón dando el grito de independencia este año con la cara iluminada por luz verde de rayos láser mientras que el sonido ambiental era sustituido por aplausos, mientras la gente evidentemente gritaba otra cosa así como finalmente, lo que marcaría el final de esta era, cuando Josefina Vázquez Mota apareció el 1 de julio de este año en pantalla aceptando su derrota.

Sin duda, para mí el momento televisivo más grande de la era panista fue justo el primero, el que inició a los pocos segundos de esta nueva etapa en la vida política del país y este fue el momento en el que el ex presidente Ernesto Zedillo aceptaba su derrota en cadena nacional y en ese momento, después de más de 7 décadas de su partido en el poder, declaraba como ganador a un candidato de la oposición, ese mensaje de menos de cuatro minutos, puedo asegurar que estremeció a más de uno y, después de verlo, la mayoría nos despertamos con la idea de que amanecíamos en otro país.

Empieza una nueva era, la televisión en sus formas puedo asegurar que cambiará, no afirmo que habrá censura pero estoy segura de que habrá más cautela, tenemos un nuevo protagonista y no sabemos cómo va a recibir nuestro humor, nuestras críticas, nuestras sátiras, nuestras obsesiones y nuestras necedades (todas ellas reflejadas en la tele), afortunadamente ya son otros tiempos y bloquear la información ya no es tan sencillo como lo era antes al bloquear un solo canal.

Adiós a la televisión en la era del PAN.

Esta columna fue publicada en http://www.entermedia.mx/2012/11/la-television-en-la-era-panista/

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8 replies »

  1. El “cambio” en la televisión está íntimamente ligado al desarrollo de nuevas plataformas de comunicación masiva. ¿Alguien podría imaginarse la censura en tiempos de los medios digitales, de los instrumentos móviles o las redes sociales? Salvo en China, los cambios de los medios tradicionales van de la mano con los tiempos.

    Por otro lado, la censura en esta era la ejerce el estado y los grupos empresariales al ritmo de las inversiones en los medios y ordenan y ejecutan líneas editoriales ¿Viviría La Jornada sin los anuncios de los gobiernos de izquierda? ¿Milenio con el gobierno federal?

    Al calce. El Privilegio de Mandar no volvió en 2012 por instrucción expresa de la oficina presidencial.

  2. Muchas felicidades!!
    Me gusta tu comentario, y me encanta que ese don de escribir que tenías desde la primaria lo hayas hecho a un lado sino parte de tu vida.
    Besos
    Miss Grace

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