¿El show debe continuar?

Hace unos días fuimos testigos de un momento televisivo complicado, un protagonista del show estelar de una cadena, mientras se transportaba hacia la capital para estar presente en el programa, murió en un trágico accidente aéreo… esto, a dos emisiones de concluir la segunda temporada de un programa que forma parte de una licencia y que en teoría debe seguir una serie de lineamientos, pero… ¿quién puede contemplar que uno de tus protagonistas morirá de forma inesperada tan cerca del final?

Para la producción comandada por Miguel Ángel Fox, cabeza de la segunda edición de “La Voz México”, el domingo seguro fue un día que los puso a prueba como equipo y que los reto para llevar a cabo esa idea recurrente en la que, pase lo que pase, la transmisión no debe interrumpirse, así sea exponiendo a los protagonistas ante un duelo que para nada creo falso pero sabiendo que es necesario llenar más de dos horas que ya habían sido vendidas a anunciantes.

El recurso fue completamente predecible, un homenaje, sin embargo, en este caso, el cuerpo de Jenni Rivera, una de las jueces más queridas de esta segunda fase del programa, ni siquiera había sido localizado, todo era demasiado reciente y hacerlo quizá los haría parecer oportunistas y desalmados, sin embargo, no hacerlo era un suicidio pues todo México estaría pendiente de lo que pasaría esa noche en el programa y no nos engañemos, aunque suene duro, era rating asegurado.

La discusión para mí no es si fue de buen gusto o no, por supuesto, esa emisión tuvo noventa cosas que sobraron, por ejemplo, una llamada a Lucero, quien el único vínculo que tenía con la desaparecida Jenni era que ella había estado en ese foro antes como parte de la primera edición del programa, incluso, en llamada al aire aseguró que no había conocido a quien fuera conocida como “La diva de la banda” pero que sentía mucho lo que había pasado.

Otros, como Miguel Bosé, prefirieron no exponerse, mientras que Paulina Rubio, a quien generalmente critico por sus múltiples tropiezos, con honestidad declaró que no sabía si la mejor idea era aparecer en el programa pero que para ella servía como un desahogo y haciendo honor a la verdad, es la vez que la he visto hacer las declaraciones más coherentes, humanas e incluso profundas.

¿Qué sigue para esta producción? Supongo que concluir el programa de una forma que tendrá que ser siguiendo las reglas de la licencia de esta marca internacional, no dudo que haya una cláusula en la que se sugiera lo que se puede hacer en caso de que uno de los jueces ya no pueda continuar y, a dos semanas de concluir con una temporada, predigo que se exhortará al público a votar por el ganador, sin intervención de los jueces y sin mayor fiesta o alharaca se dará por terminada esta triste temporada.

¿Habrá otra?, en este momento yo pensaría que no, me parece que el fantasma de lo que ocurrió en esta no será fácil de borrar… vimos que entre una edición y otra se buscaron similares, por ejemplo: Alejandro Sanz- Miguel Bosé, Lucero – Paulina Rubio y Espinoza Paz y Jenni Rivera… Ahora, la pregunta es esta… ¿quién sería el valiente que creerá que para “La voz México 3” podrá llenar la silla de esta ahora leyenda que el domingo se quedó vacía?

Independientemente de lo que pase, creo que con Jenni Rivera murió una licencia que aparentemente seguiría dando de sí, gane quien gane, la única recordada de esta edición, por supuesto será ella y, además del dolor que representa el perder a alguien en cuestión familiar y amigos cercanos, esa producción ese domingo perdió algo mucho más grande, y eso es, la ilusión de ir al foro a terminar un ciclo.

El elenco de "La Voz México"

El elenco de “La Voz México”

Para la producción comandada por Miguel Ángel Fox, cabeza de la segunda edición de “La Voz México”, el domingo seguro fue un día que los puso a prueba como equipo y que los reto para llevar a cabo esa idea recurrente en la que, pase lo que pase, la transmisión no debe interrumpirse, así sea exponiendo a los protagonistas ante un duelo que para nada creo falso pero sabiendo que es necesario llenar más de dos horas que ya habían sido vendidas a anunciantes.

El recurso fue completamente predecible, un homenaje, sin embargo, en este caso, el cuerpo de Jenni Rivera, una de las jueces más queridas de esta segunda fase del programa, ni siquiera había sido localizado, todo era demasiado reciente y hacerlo quizá los haría parecer oportunistas y desalmados, sin embargo, no hacerlo era un suicidio pues todo México estaría pendiente de lo que pasaría esa noche en el programa y no nos engañemos, aunque suene duro, era rating asegurado.

La discusión para mí no es si fue de buen gusto o no, por supuesto, esa emisión tuvo noventa cosas que sobraron, por ejemplo, una llamada a Lucero, quien el único vínculo que tenía con la desaparecida Jenni era que ella había estado en ese foro antes como parte de la primera edición del programa, incluso, en llamada al aire aseguró que no había conocido a quien fuera conocida como “La diva de la banda” pero que sentía mucho lo que había pasado.

Otros, como Miguel Bosé, prefirieron no exponerse, mientras que Paulina Rubio, a quien generalmente critico por sus múltiples tropiezos, con honestidad declaró que no sabía si la mejor idea era aparecer en el programa pero que para ella servía como un desahogo y haciendo honor a la verdad, es la vez que la he visto hacer las declaraciones más coherentes, humanas e incluso profundas.

¿Qué sigue para esta producción? Supongo que concluir el programa de una forma que tendrá que ser siguiendo las reglas de la licencia de esta marca internacional, no dudo que haya una cláusula en la que se sugiera lo que se puede hacer en caso de que uno de los jueces ya no pueda continuar y, a dos semanas de concluir con una temporada, predigo que se exhortará al público a votar por el ganador, sin intervención de los jueces y sin mayor fiesta o alharaca se dará por terminada esta triste temporada.

¿Habrá otra?, en este momento yo pensaría que no, me parece que el fantasma de lo que ocurrió en esta no será fácil de borrar… vimos que entre una edición y otra se buscaron similares, por ejemplo: Alejandro Sanz- Miguel Bosé, Lucero – Paulina Rubio y Espinoza Paz y Jenni Rivera… Ahora, la pregunta es esta… ¿quién sería el valiente que creerá que para “La voz México 3” podrá llenar la silla de esta ahora leyenda que el domingo se quedó vacía?

Independientemente de lo que pase, creo que con Jenni Rivera murió una licencia que aparentemente seguiría dando de sí, gane quien gane, la única recordada de esta edición, por supuesto será ella y, además del dolor que representa el perder a alguien en cuestión familiar y amigos cercanos, esa producción ese domingo perdió algo mucho más grande, y eso es, la ilusión de ir al foro a terminar un ciclo.

Esta columna fue publicada en http://www.entermedia.mx/2012/12/vtv-el-show-debe-continuar/

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